Un día dijo el Ojo:
-Más allá de estos valles veo una montaña envuelta en azul velo de
niebla. ¿No es hermosa?
El Oído oyó esto, y tras escuchar atentamente otro rato, dijo:
-Pero; ¿dónde está esa montaña? No la oigo... Luego, la Mano habló, y
dijo:
-En vano trato de sentirla o tocarla; no encuentro ninguna montaña.
Y la Nariz dijo:
-No hay ninguna montaña por aquí; no la huelo.
Luego, el Ojo se volvió hacia el otro lado, y los demás sentidos
empezaron a murmurar de la extraña alucinación del Ojo. Y decían entre
sí: " ¡Algo debe de andar mal en el Ojo!"
mas no handaba mal en el ojo, pues era capaz de percibir en el lejano horizonte, oculto entre mil telones
un valle precioso, de cuan belleza se perdian los otros sentidos al no ver al fondo de lo que en verdad se muestra...ç
conclusión: como no tenia nada que hacer y no concilie el sueño, para colmo de males la poesía se convirtió en cuento.... jejeje no mentiras... la verdadera moraleja es que por alguna razon la verdadera belleza del amor no se ve hasta que se siente y aunque los demas nos tilden de locos tu y yo sabemos lo maravilloso y grande que se ha llegado a convertir este afecto...
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